Los humanos naturalmente desarrollamos patrones de pensamiento modelados en actividades repetitivas y de conocimientos a los que hemos accedido comúnmente y que luego aplicamos en situaciones que nos parecen familiares, pero estos patrones también tienen el potencial de impedir que desarrollemos nuevas formas de ver, comprender y resolver los problemas rápida y fácilmente.

El Design Thinking es un proceso iterativo en el que se busca comprender al usuario, cuestionar las suposiciones y redefinir sus problemas en un intento de identificar estrategias y soluciones alternativas que puedan no pertenecer a los niveles iniciales de comprensión. Se trata de un concepto un poco complicado que alude a un método para pensar y crear soluciones conforme a los problemas o necesidades de los clientes de nuestras empresas.

Este método gira en torno a un profundo interés de comprender a los clientes para desarrollar empatía con estos. Ayuda en el proceso de cuestionar: cuestionar el problema, las suposiciones y las implicaciones, y es extremadamente útil para abordar cosas que están mal definidas o que se desconocen pues, al replantear el problema de forma centrada en el ser humano, se adopta un enfoque práctico en la creación de prototipos y pruebas.

Existe un modelo de cinco fases propuesto por el Hasso-Plattner Institute de la Universidad de Stanford, que serían:

  1. Empatizar con los clientes.
  2. Definir las necesidades de los clientes, sus problemas y sus ideas.
  3. Idear desafiando supuestos y creando ideas para soluciones innovadoras.
  4. Crear prototipos.
  5. Probar los prototipos.

 Te invito a observar el siguiente video: